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EL ULTIMO SUSPIRO












EN ESE LARGO PASAJE DE LA RESPIRACIÓN AL AGUA
LA BELLA NIÑA USA TELARES DE ESCAMAS
QUE SOCAVAN EL SITIO DONDE SU CORAZÓN
DEBERÍA AMAR A LOS PECES QUE COMENZARON
A DEVORARLA.
EL MAR DIBUJA MUÑECAS DE NIEBLA
CON TULES DE ROCÍO Y VOLADOS DE ESPUMA
BAJO EL ATARDECER.
ALLÍ DONDE EL CASCO DE UN GALEÓN ENCALLADO
VISTE SOMBRAS DE CARACOLAS Y SALITRE.
ALLÍ DONDE LA ESPERA DESDE TANTOS SIGLOS
PARA OFRECERLE EL ORO DEL COFRE.
MIENTRAS ELLA ENGALANA DE ALGAS SUS TOBILLOS
Y TRENZA SU CABELLERA CON HEBRAS DE ESTRELLA MARINA
PARA ACUDIR SILENCIOSAMENTE
A LA CEREMONIA DEL ÚLTIMO SUSPIRO.

2 comentarios:

Juan Ramón Ortiz dijo...

"El mar dibuja muñecas de niebla".
Buen poema, Elena.

Elena Cabrejas dijo...

ELENA CABREJAS DIJO:
GRACIAS POR TU COMENTARIO, JUAN RAMÓN, ES MUY GENEROSO DE TU PARTE.
29-10-09